domingo 6 de enero de 2008

PERDÓN POR HABLAR

video

el adolescente llora. se seca sus ojos con un ya mocoseado pañuelo desechable y se le corta la voz al evitar romper en sollozos. todo chile lo está viendo y él siente vergüenza. el país entero lo condena. la sociedad entera lo condena. y él lo sabe. trata de justificar otras cosas, pero la culpa mayor no sabe cómo justificarla y solo atina a pedir perdón. otras cosas pueden comprenderse, menos eso. "disculpe" atina a decir.

¿tendrá ya 16 años? ¿sabrá lo que es la responsabilidad penal? sin embargo, ya sabe muy bien lo que es un juicio social sobre su actuar lingüístico. su miseria está ahí graficada. el desprecio del locutor, ese desprecio absoluto y profundo, se vehiculiza en su falsa condescendencia registral. "no se preocupe. el coa es el lenguaje delictual". sentencia. juicio de experto. miseria. desdén. basura.

sin poder considerar suficiente el peso de llevar una carga de adicción y delincuencia, el adolescente llora y baja la cabeza, avergonzado, porque su lenguaje también le pesa y debe ser explicado al gran juez invisible que es el público, público ávido de sangre discursiva. flaite. flaite. flaite. ratero. ratero. ratero. "estoy traduciendo a la gente que no entiende el coa" precisa con una fiereza atemorizante el conductor del programa. el público en sus casas podrá entonces pensar con calma, sin remordimientos, que ese adolescente era eso, un flaite, un ratero. lo peor.

ahí. ahí están cocinados los idearios sociales sobre el lenguaje. ridículos nosotros hablando de la igualdad de registro, casi como principio básico del ser humano, como derecho irrenunciable. ridículos nosotros. el adolescente agachó la cabeza y pidió perdón. no por robar. no por pitearse cosas de la casa. por hablar coa. pidió perdón por hablar.

sábado 5 de enero de 2008

LINGÜISTAS EN LUN: EMILIO ÁVILA


este es un clásico. un documento dean-to-lo-ggía. una joyita. un invento, una genialidad del Choro Navia. porque los así llamados lingüistas estamos llamados para grandes cosas en la sociedad, aunque la sociedad aún no nos descubra.

basta de hablar de fricativas. basta de buscar el sujeto de enunciación. la patria nos convoca para los trabajos grandes. emilio ávila lo entendió a la perfección y propuso el "mapa de la vulgaridad chilena" en pleno 2006. un mapa que pusiera al experto de lenguaje en plena discusión de las políticas y tendencias semióticas nacionales.

"curarse hasta las patas, andar lleno de chirimbolos, ser desaseado, usar un lenguaje soez y, en los hombres, encresparse el pelo" son los perfiles menos deseables, más reprochables, según logra describir Ávila en las páginas de LUN. por supuesto, no consideremos necesario explicar qué mierda es el lenguaje soez. insisto, lo que a ávila le interesa son las prácticas semióticas presentes en el chileno medio. chirimbolos y crespitos.

en el reporte se instala una suerte de triángulo de relaciones discursivas necesarias: el lingüista-semiótico - el estilista antropólogo - el "buen" vulgar observado. "que se preocupe de bajar de peso", reacciona este, incómodo porque el punto de vista del observador crea el objeto de estudio. y claro, si la discusión es la vulgaridad de las prácticas semiótico-estético-antropológicas, la ponchera de los lingüistas no deja de merecer puntos de campeonato.

quien lo diría, LUN nos enseña que manolito neira también es un semiótico social.

sea como sea, lingüistas colegas, no olviden: la patria nos convoca. LUN is the key!

miércoles 2 de enero de 2008

UN COMPLOT FONÉTICO EN DICTADURA



es solo mi teoría... pero me calza... me calza en el plano de las intenciones y de los planes siniestros, quizás no en una estricta correspondencia cronológica... pero a quién le importa la cronología, no? todos mis amigos historiadores hablan de "procesos" y de la muerte de las fechas... así es que la cosa va más o menos así.

corría 1984 y pachuco impone un nuevo hit, quizás su hit más popular, aunque no su mejor cumbia. original de wilfrido vargas, "el africano" se impuso en los bailables ochenteros con la fuerza imparable típica de cuando la clase media se permite el desliz de admitir que escucha cumbia... siempre asociado, por supuesto, a algún tipo de burla o sospechoso humor.

la navidad del 84, en medio de los apagones y las protestas populares, el año nuevo del 85, todo ese verano, en el bailongo de la colo colo, en los bailables de la pudahuel, se escuchó una y otra y otra vez el éxito tropical del momento. hasta que el ingenio popular dio la vuelta de tuerca y la folclorizó como corresponde. la hizo suya. la volvió un himno de escape, de lucha soterrada, de liberación. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡que se vaya pinochet!

la canción, la metría, todo calzaba perfecto para el grito burlón, desafiante, desfachatado. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡que se vaya pinochet! casi creado ad hoc. como con la mano.
pobre pachuco. él que estaba ahí para divertir a la parcialidad mientras la sangre corría en las calles. él que estaba ahí para que al bailar y cantar sus canciones no escucháramos los gritos de allá afuera. él, sin dudas el mejor cumbiero que ha tenido este país (por supuesto, no es chileno), lamentablemente afín al régimen... ¡¡y que su hit fuera así mancillado!! algo había que hacer.

y algo hicieron. porque sí había mentes inteligentes en la dictadura militar. el jappening con ja, también puesto en el espacio mediático para silenciar la bulla de las calles, debía dar la mano. debía ripiar el momento exacto de la canción donde cada vez se escuchaba más fuerte ¡que se vaya pinochet!

entonces dio a luz papalapapiricoipi. la idea fue del mismo pachuco, no me cabe duda. la idea de la palabra, digo. porque ravanni tenía mente más pérfida para poner la pegajosa palabra en el lugar exacto o, en realidad, de "limpiar" el lugar exacto con un término pegajoso como el utilizado. y ahí surge entonces, dice mi teoría, papalapapiricoípi, destinada a sacar de la métrica mental del pueblo chileno el "que se vaya pinochet", que contaba con una sílaba menos, porque por supuesto era un octosílabo de tomo y lomo.

digo que la palabra fue idea de pachuco porque proviene de un mambo de pérez prado, no de los más famosos, pero sí de los mejores. y pachuco fue un excelente admirador y versionista de pérez prado. "lupita", "pachuco bailarín", "la cocaleca" así lo demuestran; sobre todo "lupita", que nos hace creer que es pachuquera y no perezpradeana. "pachuco bailarín" es mejor por pachuco que por pérez prado, pero muestra sin nada de pudor el militarismo inherente del señor fonseca (su apellido verdadero). bueno, el tema es que pérez prado tiene un mambo desde donde proviene, sin lugar a dudas, el famoso papalapapiricoípi. solo que en pérez prado el tema se llama "babarababiri".

en http://www.ocoino.multiply.com/ está para que lo descarguen. es un temazo. pero lo que nos interesa es el fenómeno discursivo. "babarababiri" lo canta el gigante benny moré. la letra completa está a continuación:

Mambo batiri babiribiribi cuicuicui.

Babarabatiri cun cua (cuncu)
Babarabatiri cun cua (cuncu)
Babarabatiri cun cua (cuncu)Babarabatiri cun cua (cuncu).
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi.
Babarabatiri coipi (es pa tí)
Babarabatiri coipi (es pa mi)
Babarabatiri coipi (es pa ti)
Babarabatiri coipi (es pa mí).
(Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri).
Bárbaro, cómo lo du-ayé icui

desconozco el origen y el significado de tal léxico y la googleada no me aclaró en nada el asunto. ¿significará algo la madre que en el jappening le hacían buscar a alarcón? pero ahí está, clarito, babarabatiri coípi, con procesos de afonización y sustitución entre líquidas al por mayor (las / p / convertidas en / b /, la / r / convertida en / l /). en resumidas cuentas, una palabra afonizada para "ensordecer" las voces molestas a la oficialidad.

a juzgar por los hechos posteriores, el plan funcionó hasta que dejó de funcionar. todo 1985 el "africano" versión jappening con ja es un exitazo. versiones, habría que decir, porque inventaron tanta variante como cantante se les ocurría. acá les muestro una de lujo: maría marta sierra y lima (sic!!!!) con ¡¡los huasos quincheros!! hasta hoy la gente recuerda y canta en ese lugar de la canción la serie de sílabas áfonas que marcaron, junto al terremoto, ese año de los ochenta y, supongo, que en pleno boom de difusión toda la clase media alta reaccionaria santiaguina se debe de haber encargado de difundirla e imponerla con severidad religiosa. teorizo, además, que a partir de eso las mentes del canal nacional decidieron alargar el fenómeno "africano" y comienzaron a inventar todas esas versiones delirantes que materializaron.


video


la fama fue tal que los guardianes de los medios se relajaron y creyeron que la crisis del fatídicamente famoso coro con eco era cosa del pasado. ahora todo chile es fiesta, ahora todo chile es papalapapiricoípi. ¡qué vaya al festival de viña! ¡qué haga bailar al monstruo! ¡qué haga bailar a regginatto y a la señora lucía, que de seguro le encanta!

y así el plan funcionó hasta que dejó de funcionar. pachuco va en gloria y majestad a la quinta vergara, hace bailar y delirar al monstruo y a la teleaudencia (de verdad aún es recordado como el mejor show tropical en viña antes de juan luis guerra... quizás el único antes de juan luis guerra.... ¿o antes fue también banda blanca?). todo iba, entonces, a la perfección, hasta que llegó el bis y, por supuesto, el gran hit del año.

pachuco luego diría a la prensa: "nunca me pidieron que no cantara ese tema. eso era imposible, porque era el tema del momento. si se fueron a comerciales durante la canción fue porque ya eran como las tres de la mañana y debían cerrar las transmisiones".

claro, pasó lo inevitable... papalapapiricoípi no fue lo que se escuchó con rabia y fuerza y completa "sonoridad" esa noche... el coro con eco rabioso volvió implacable. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡qué se vaya pinochet! en vivo y en directo y por la mismísima señal del canal nacional.