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sábado, 10 de noviembre de 2007

YO LO HUBIERA ESCRITO ASÍ...


"muros blancos = pueblo que no quiere hablar"
el "pueblo sin voz" remite más a una lógica represiva. a una imposibilidad de gritar. y si las murallas no son aún murrayas es porque no las queremos gritar.
una cosa muy destacable de este rayado es su económico uso de lenguaje. los artículos están de más en español. aunque quizás por ahí se motiva la confusa segunda parte del mensaje.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

LA AMENAZA QUE NO ES


este es el rayado que más me gusta de toda la ciudad. por lejos. simétrico en sus versos, simétrico en sus acentos, escrito con orden y pulcritud.
es una amenaza. tranquila, hecha con voz calma, con letra legible. sin alardes, pero sin rodeos. sin colores, pero visible. ¿cuántos años lleva ahí?
toda la simpleza y la fuerza del rayado se basa en la estructura gramatical del mensaje y sobre todo en el juego temporal de los verbos. ahí reside a la vez su derrota. su amarga derrota.

los dos tiempos verbales ("hay" en presente; "habrá" en futuro) son tiempos bastante complicados en español... ¡ja!... el primero se actualiza eternamente y el segundo, claro está, ya lo dice el saber popular, nunca es. es decir, la situación crítica del presente (del ayer presente, del hoy presente, del mañana presente... y así hasta el infinito) es una incerteza ("si no hay pan"). así, se vuelve una situación evaluable, potencial, y por lo tanto, inexistente. hoy no es el día que no hay pan. y así mañana la misma actualización.
y si el presente es incierto, la materialización del verbo futuro ("no habrá paz"), escrito en la forma no perifrástica que tanta seguridad parece proyectar, simplemente no materializa ninguna amenza concreta. es, en el fondo, una declaración de principios que se esfuma en su gramaticalidad.
es claro que la elección verbal respondió a una elección más estética que política (ver mi otro comentario en http://www.santiagoteconozco.blogspot.com/), pues solo con la elección de los verbos "hay" y "habrá" se aseguraba la simetría de los dos versos en sílabas y acentos ("si noái" con "noa brá"). solo el uso del futuro simple, además, le imprime al rayado esa fuerza subversiva que parece prometer (imposible usar el futuro "va a haber" en este caso...).
pero en esa misma fuerza estilística está la trampa del tiempo verbal. y está claro que ese presente se seguirá actualizando por muchos hoy más. y el rico seguirá sintiendo que "el miedo", el de verdad, es solo una remota posibilidad en el no tiempo del después. quizás por eso nadie borra este rayado. porque suena bien, pero en realidad no ameneza nada.