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miércoles, 2 de enero de 2008

UN COMPLOT FONÉTICO EN DICTADURA



es solo mi teoría... pero me calza... me calza en el plano de las intenciones y de los planes siniestros, quizás no en una estricta correspondencia cronológica... pero a quién le importa la cronología, no? todos mis amigos historiadores hablan de "procesos" y de la muerte de las fechas... así es que la cosa va más o menos así.

corría 1984 y pachuco impone un nuevo hit, quizás su hit más popular, aunque no su mejor cumbia. original de wilfrido vargas, "el africano" se impuso en los bailables ochenteros con la fuerza imparable típica de cuando la clase media se permite el desliz de admitir que escucha cumbia... siempre asociado, por supuesto, a algún tipo de burla o sospechoso humor.

la navidad del 84, en medio de los apagones y las protestas populares, el año nuevo del 85, todo ese verano, en el bailongo de la colo colo, en los bailables de la pudahuel, se escuchó una y otra y otra vez el éxito tropical del momento. hasta que el ingenio popular dio la vuelta de tuerca y la folclorizó como corresponde. la hizo suya. la volvió un himno de escape, de lucha soterrada, de liberación. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡que se vaya pinochet!

la canción, la metría, todo calzaba perfecto para el grito burlón, desafiante, desfachatado. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡que se vaya pinochet! casi creado ad hoc. como con la mano.
pobre pachuco. él que estaba ahí para divertir a la parcialidad mientras la sangre corría en las calles. él que estaba ahí para que al bailar y cantar sus canciones no escucháramos los gritos de allá afuera. él, sin dudas el mejor cumbiero que ha tenido este país (por supuesto, no es chileno), lamentablemente afín al régimen... ¡¡y que su hit fuera así mancillado!! algo había que hacer.

y algo hicieron. porque sí había mentes inteligentes en la dictadura militar. el jappening con ja, también puesto en el espacio mediático para silenciar la bulla de las calles, debía dar la mano. debía ripiar el momento exacto de la canción donde cada vez se escuchaba más fuerte ¡que se vaya pinochet!

entonces dio a luz papalapapiricoipi. la idea fue del mismo pachuco, no me cabe duda. la idea de la palabra, digo. porque ravanni tenía mente más pérfida para poner la pegajosa palabra en el lugar exacto o, en realidad, de "limpiar" el lugar exacto con un término pegajoso como el utilizado. y ahí surge entonces, dice mi teoría, papalapapiricoípi, destinada a sacar de la métrica mental del pueblo chileno el "que se vaya pinochet", que contaba con una sílaba menos, porque por supuesto era un octosílabo de tomo y lomo.

digo que la palabra fue idea de pachuco porque proviene de un mambo de pérez prado, no de los más famosos, pero sí de los mejores. y pachuco fue un excelente admirador y versionista de pérez prado. "lupita", "pachuco bailarín", "la cocaleca" así lo demuestran; sobre todo "lupita", que nos hace creer que es pachuquera y no perezpradeana. "pachuco bailarín" es mejor por pachuco que por pérez prado, pero muestra sin nada de pudor el militarismo inherente del señor fonseca (su apellido verdadero). bueno, el tema es que pérez prado tiene un mambo desde donde proviene, sin lugar a dudas, el famoso papalapapiricoípi. solo que en pérez prado el tema se llama "babarababiri".

en http://www.ocoino.multiply.com/ está para que lo descarguen. es un temazo. pero lo que nos interesa es el fenómeno discursivo. "babarababiri" lo canta el gigante benny moré. la letra completa está a continuación:

Mambo batiri babiribiribi cuicuicui.

Babarabatiri cun cua (cuncu)
Babarabatiri cun cua (cuncu)
Babarabatiri cun cua (cuncu)Babarabatiri cun cua (cuncu).
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi
Babarabatiri coipi compaipi.
Babarabatiri coipi (es pa tí)
Babarabatiri coipi (es pa mi)
Babarabatiri coipi (es pa ti)
Babarabatiri coipi (es pa mí).
(Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri, babarabatiri
Babarabatiri, babarabatiri).
Bárbaro, cómo lo du-ayé icui

desconozco el origen y el significado de tal léxico y la googleada no me aclaró en nada el asunto. ¿significará algo la madre que en el jappening le hacían buscar a alarcón? pero ahí está, clarito, babarabatiri coípi, con procesos de afonización y sustitución entre líquidas al por mayor (las / p / convertidas en / b /, la / r / convertida en / l /). en resumidas cuentas, una palabra afonizada para "ensordecer" las voces molestas a la oficialidad.

a juzgar por los hechos posteriores, el plan funcionó hasta que dejó de funcionar. todo 1985 el "africano" versión jappening con ja es un exitazo. versiones, habría que decir, porque inventaron tanta variante como cantante se les ocurría. acá les muestro una de lujo: maría marta sierra y lima (sic!!!!) con ¡¡los huasos quincheros!! hasta hoy la gente recuerda y canta en ese lugar de la canción la serie de sílabas áfonas que marcaron, junto al terremoto, ese año de los ochenta y, supongo, que en pleno boom de difusión toda la clase media alta reaccionaria santiaguina se debe de haber encargado de difundirla e imponerla con severidad religiosa. teorizo, además, que a partir de eso las mentes del canal nacional decidieron alargar el fenómeno "africano" y comienzaron a inventar todas esas versiones delirantes que materializaron.



la fama fue tal que los guardianes de los medios se relajaron y creyeron que la crisis del fatídicamente famoso coro con eco era cosa del pasado. ahora todo chile es fiesta, ahora todo chile es papalapapiricoípi. ¡qué vaya al festival de viña! ¡qué haga bailar al monstruo! ¡qué haga bailar a regginatto y a la señora lucía, que de seguro le encanta!

y así el plan funcionó hasta que dejó de funcionar. pachuco va en gloria y majestad a la quinta vergara, hace bailar y delirar al monstruo y a la teleaudencia (de verdad aún es recordado como el mejor show tropical en viña antes de juan luis guerra... quizás el único antes de juan luis guerra.... ¿o antes fue también banda blanca?). todo iba, entonces, a la perfección, hasta que llegó el bis y, por supuesto, el gran hit del año.

pachuco luego diría a la prensa: "nunca me pidieron que no cantara ese tema. eso era imposible, porque era el tema del momento. si se fueron a comerciales durante la canción fue porque ya eran como las tres de la mañana y debían cerrar las transmisiones".

claro, pasó lo inevitable... papalapapiricoípi no fue lo que se escuchó con rabia y fuerza y completa "sonoridad" esa noche... el coro con eco rabioso volvió implacable. mami, qué será lo que quiere el negro... ¡qué se vaya pinochet! en vivo y en directo y por la mismísima señal del canal nacional.

jueves, 20 de diciembre de 2007

NO NECESITAMOS BANDERAS... ¿NINGUNA?

La autoridad que nos da el buen juicio y en pleno uso de nuestra razón

declaramos romper en forma oficial los lazos que nos pudieron atar alguna vez

a una institución o forma de representación que nos declare parte de su total.

Con toda honestidad y con la mente fría renegamos de cualquier patrón

ya todas las divisas nos dan indiferencia renegamos del cualquier color

se llame religión se llame nacionalidad no queremos representatividad.

No necesitamos banderas no reconocemos fronteras

no aceptaremos filiaciones no escucharemos más sermones.

Es fácil de inquietar dejar que otros hablen y decir ellos saben más que yo

ponerse una insignia marchar detrás de un líder y dejar que nos esgriman como razón

no vamos a esperar la idea nunca nos gustó

ellos no están haciendo lo que al comienzo se pactó.

No necesitamos banderas no reconocemos fronteras

no aceptaremos filiaciones no escucharemos más sermones.

Me atrevo a decir que esta es la mejor letra compuesta por Los Prisioneros y la lírica más cruda y políticamente completa desde Yo canto a la Diferencia, Mazúrkika Modérnika, Miren Cómo Sonríen Los Presidentes y Los Pueblos Americanos, esta última una suerte de tía abuela de la canción de los sanmiguelinos, sobretodo cuando remata “por un puñao’e tierra no me armen guerra”.


La versión original comienza con ese misterioso bajo punk, punk con el que luego flirtea sin pudor la guitarra. No discutiré ahora si el punk, al igual que el hip hop, al desvincularse de su lugar de lógica original, mantiene o acaso puede lograr mantener su naturaleza ideológica, su ánimo antisistémico, su rebeldía inicial; o el trasplante, por ser trasplante, lo vuelve también un modelo, un sistema, una “bandera”. La discusión sobre la búsqueda de una “música propia” es en sí peligrosa, porque nos puede volver unos reaccionarios musicales. De todas maneras, es un tema al que hay que darle otras vueltas.


La exposición ideológica conmueve por su simpleza, su claridad, su pasmosa y tranquila sinceridad. Es un habla calmada gritada hace ya veinte años. ¿Nadie en la Moneda y en el Congreso de verdad la ha escuchado? Muchos de ellos en realidad la bailaron. Y es que quizás el discurso no tiene todo ese PODER que muchas veces queremos, deseamos, rogamos ver en la “sociedad”. Ya lo dice Mazúrkika Modérnika, solo un piñúflico la formulárica. Pero de eso también hablaré en otra ocasión.


Mucho del “desencanto” juvenil, que nos quieren hacer creer que solo surge en los noventa, ya está perfectamente dibujado en este temazo. Es triste, eso sí, tener que reconocerlo como un “desencanto”. Preferiría que fuese desde su origen un rechazo, que la formulación ideológica primera estuviera ya convencida de la desafiliación a instituciones rastreras que nos hacen parte de su total. Pero Los Prisioneros dan clara cuenta de que se cayó en la trampa inicialmente. Ellos no están cumpliendo lo que al comienzo se pactó. Ese comienzo y ese pacto manchan, creo, al menos con ingenuidad, quizás incluso con las mismas ansias de poder, la parada antisistémica que ahora con tanta calma y dignidad gritan.


La renuncia a la nacionalidad me parece esencial. En los tiempos modernos es fácil despotricar contra la religión, los partidos políticos, las representaciones legales. Aún no es muy bien visto, sin embargo, negar una identidad patria ni la pertenencia a una familia. Los Prisioneros dan el primer paso, no el más radical, pero sí uno bastante rudo dentro de nuestras lógicas chovinistas.
Negar la pertenencia a cualquier forma de representación y representatividad cae, no obstante, en la trampa misma del lenguaje como una institución representativa. Y creo que Los Prisioneros no alcanzaron a caer en esa cuenta. Veo como muy sintomático, por ejemplo, el uso constante, despreocupado, casi descarado, de la primera persona plural. ¿Por quién quiere hablar Los Prisioneros? ¿A quién quieren “representativizar” con sus no, con sus sermones, con su poder de voz? ¿Por qué se toman el derecho de hablar por un nosotros?


La trampa del lenguaje es constante, cruel, siniestra. Una bandera que nos tiñe con su sangre sin posibilidad de escapatoria. Sin punk ni Prisioneros que nos (¡¡nos!!) salve.

jueves, 25 de octubre de 2007

UN TITULAR DE ANTOLOGÍA




El 11 de octubre de 1988 el Fortín Mapocho se manda este titularazo. No encontré el original, pero sí este homenaje de Mico.
Por supuesto, la gran verdad del este chiste está en la incoherencia explícita que contiene. Ahí no hay ninguna ciencia. Pero hay que ser un gran lenguajista para dar cuenta con tal claridad y desfachatez, y además con humor, la incoherencia basal de todo lo que se vivía por aquellos años.
Al final, este titular no fue un chiste... fue una burla de antología...
Los grandes usos del lenguaje no están muchas veces en las culturanistas sintaxis literatosas. Dos verbos y un "y" entre medio fueron suficientes para humillar como nunca al dictador.
Un verdadero ejemplo de cómo usar el lenguaje para mostrarle a los tiranos (militares o no...) su triste y verdadero lugar

viernes, 14 de septiembre de 2007

UN DIECIOCHO CON VIOLETA




este es un texto rotundo y claro, sin ningún "si" dubitativo condicional...
a ver si lo canta el señor henríquez. se llama "yo canto a la diferencia" o también "yo canto a la chillaneja"


Yo canto a la chillaneja si tengo que decir algo
y no tomo la guitarra por conseguir un aplauso.
Yo canto la diferenciaque hay de lo cierto a lo falso.
De lo contrario, no canto.

Les voy a hablar en seguida de un caso muy alarmante:
atención al auditorio que va a tragarse el purgante,
ahora que celebramos el dieciocho más galante
la bandera es un calmante.
Yo paso el mes de septiembre con el corazón crecido
de pena y de sufrimiento del ver mi pueblo afligido.
El pueblo amando a la patria y tan mal correspondido.
El emblema por testigo.

En comandos importantes juramento a la bandera.
Sus palabras me repican de tricolor las cadenas,
con alguaciles armados en plazas y en alamedas
y al frente de las iglesias.

Los ángeles de la guarda vinieron de otro planeta
porque su mirada turbia su sangre de mala fiesta
profanos suenan tambores clarines y bayonetas
dolorosa la retreta.

Afirmo, señor ministro, que se murió la verdad.
Hoy día se jura en falso por puro gusto no más.
Engañan al inocente sin ni una necesidad,
y arriba la libertad.

Ahí pasa el señor vicario con su palabra bendita.
¿Podría, su Santidad,oírme una palabrita?
Los niños andan con hambre, les dan una medallita,
o bien una banderita.

Por eso, su Señoría, dice el sabio Salomón,
hay descontento en el cielo, en Chuqui y en Concepción.
Ya no florece el copihue y no canta el picaflor.
Centenario de dolor.

Un caballero pudiente agudo como un puñal
me mira con la mirada de un poderoso volcán
y con relámpagos de oro desliza su Cadillac.
¡Y viva la libertad!

De arriba alumbra la luna con tan amarga verdad
la vivienda de la Luisa que espera maternidad.
Sus gritos llegan al cielo.Nadie la habrá de escuchar
en la fiesta nacional.

No tiene fuego la Luisa, ni lámpara, ni pañal.
El niño nació en las manos de la que cantando está.
Por un reguero de sangre mañana irá el Cadillac.
¡Y viva la libertad!

La fecha más resaltante, la bandera nacional.
La Luisa no tiene casa. La parada militar.
Y si va al parque la Luisa ¿Adónde va a regresar?
Cueca amarga militar.

Yo soy a la chillaneja, señores, para cantar.
Si yo levanto mi gritono es tan sólo por gritar.
Perdóneme el auditorio si ofende mi claridad.
Cueca larga militar.