http://blogs.cooperativa.cl/velismeza/2008/10/20/¿por-que-corrijo-a-mis-alumnos/
Posible introducción 1: La indiferencia debería ser la manera cómo deberíamos tratar a gente como Campusano, Banderas (qué será de él?) o Véliz Meza. ¡Perdón! Véliz-Meza. No pescar simplemente sus arranques de cultismos barrocos, sus compras de indulgencias cívicas (¡somos sus educandos!), sus beaterías verbales, sus constantes burlas, desdenes, mofas y humillaciones del habla común y corriente. En el caso de Véliz Guión Meza, encontraba hasta simpático su viejo programa radial, porque era un poco de etimología de sobremesa y no alcanzaba a ser mucho más que eso. Pero ahora he estado haciendo el ejercicio de revisar su blog en la página virtual de la Cooperativa... y no puedo ser indiferente. Rabia recorre mi espalda (y algunas de ustedes saben cuán sensible tengo la espalda jeje)
Posible introducción 2: Nunca he terminado de saber de verdad si soy un estructuralista hjemsleviano acérrimo, un chomskyano no asumido o un voloshinoviano inexorablemente inconsecuente, pero sí sé qué es lo que jamás seré: un reaccionario de las palabras. Un tirano de las acepciones léxicas. Un verdugo de la intimidad verbal de los demás y mía (solo contigo Natalia me doy el descriterioso permiso de reirme de tus "tr" acuicadas, jiji). Al contrario, gozo la diversidad, amo escuchar nuevos usos para palabras viejas, me enloquecen las lexicogenesias (como la de aquel venezolano que me dijo que su problema era que "adolescía mucho", es decir, que era un eterno pendejo adolescente... o como nuestro maltratado coherer, cuya autoría atribuyo a la maestra cofré, aunque mi memoria puede, ya lo saben, equivocarse). Soy de la idea fundamentalista (saussureana? chomskyana? voloshinoviana?) de que si al menos dos personas ya comparten el significado/sentido/uso/entrada léxica de una palabra, esa palabra ya existe (como el tierno "hallönchen" de Sayén Moreira Soto... que porque lo entiende ella y su familia... ¡ya es!). Y no tolero a los que mercadean con las palabras, se las apropian, se consideran sus dueños, dignos reyes con derecho a cobrar tributo por usarlas. Porque o las palabras son de nadie (Saussure) o son nuestras, tuya, de aquel (Voloshinov) o de Pedro, María, Juan y José... por separado (Chomsky).
Posible introducción 3: Después de "El mentalés", el mejor capítulo de "Instinto de lenguaje" de Pinker es aquel donde se refiere a quienes se creen guardianes del buen hablar, del significado justo, sacerdotes del diccionario. Él los llama simplemente "charlatanes". Héctor Véliz-Meza es uno de ellos. Con su lengua venenosa y seca, intentan "culturizar"nos con sospechosas buenas intenciones, y se vanagloria de sus enciclopédicos conocimientos de sobremesa dominical para hacernos creer que somos unos imbéciles descuidados con nuestro lenguaje. En su blog de Radio Cooperativa abundan la humillación, la soberbia y la discriminación lingüística, que si nos humillan y nos discriminan en la vida social, ¡al menos déjennos hablar como logremos de verdad comunicarnos! Pero de criterios de comunicación "adolece" este charlatán culto y encorbatado, y brilla en las lides del stato quo y del poder arrogante de la "alta cultura". Un personaje así merece todo nuestro desprecio. Aunque a veces resulte entretenido, ameno, ingenioso. Exijamos que nadie viole nuestras lenguas. ¡¡Nuestras lenguas sí que no!! Por eso declaro a Véliz-meza un peligro público.
jueves, 20 de noviembre de 2008
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4 comentarios:
Posible desarrollo 1: qué es eso de que ser mediocre es mostrar "indiferencia por el uso apropiado del lenguaje"? en qué planeta vive este sujeto? ¿y el test de las 30 palabras? Creo que de comunicación no sabe absolutamente nada. El ánimo por ser normativo responde, a mi parecer, a esa mentalidad bien patriarcal, algo retrógada y ávida de poder (de poder controlar al otro), que no es raro ver en nuestra sociedad (conozco poco y nada de otras sociedades, así que hablo por la mía). Pareciera ser que en vez de invitarte a comunicarte, a comprenderse mutuamente, a ESCUCHARSE, si lo dijiste mal, chao, mediocre, no sabes hablar, adiós.
(Creo que a mí la rabia no me recorre la espalda, es como una patada en la cabeza, me deja como tonta al principio)
Posible desarrollo 2: denunciemos a los lingüistas tiranos, los dueños de la palabra, del lenguaje, del "bien/buen decir". Ahora, cómo, aún no se me ocurre.
Posible desarrollo 3: los charlatanes están por todos lados, pero los peores son aquellos que, viniendo del área humanista, intelectual shuper loca, se las dan de normativos y fiscalizadores del pensar y el saber. No tienen idea del mundo, de lo que pasa, de cómo nos movemos, nos comunicamos, cómo vivimos, creen saberlo todo pero son deplorables, y lo más triste de todo, LO PEOR, es ver que hay gente (y no poca) que le compra todo (miren las respuestas en el blog del susodicho). Qué triste!
Oye... ¿el loquito bajó el post o está mal tipiao?
(Soy la otra Natalia)
Post auspiciado por "Laureate International Universities"
Jajajaj
ahí creo haber corregido el linkeo
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